Pasa García
Por: José Luís Díaz
Esta es una historia que pretende ver la realidad relativa desde unas mentes particulares.
Mientras me dirigía al edificio legislativo me extraño ver unos policías que jugaban cachito sobre un auto color plomo de lunas polarizadas y circulina roja sobre el. ¿Por qué no llevaban uniforme? Bueno, se les debería destituir por no llevar el uniforme consigo en horas de trabajo. Esa es una prueba contundente de que en el Perú, todo puede pasar.
Tras hacer mí ingreso al lujoso edificio, un soberbio cuadro de Ramírez del Villar en el congreso daba la bienvenida.
Subo el pesado ascensor y veo desde ahí el ajetreado recorrido de los trajinados y burocráticos oficinistas llevando y trayendo papeles como hormigas.
Procedo a tocar la puerta de su oficina, la cual es atendida por su secretaria abierta la puerta ago mi ingreso.
-doctor el señor Juan Pérez esta a su espera
-que espere un momento por favor
-Dice que espere señor Pérez
-esta bien. Le digo.
Tras encontrarme en la oficina ver el reloj recorrer la media hora dentro, acude a mi el solicitado legislador.
-Hola, pasa García, como estas
Palabras que me extrañaron por que yo no me apellido García, pero lo pase por alto.
Bueno, seguí entonces mi paso por su amplia oficina de peluche azul, de aroma a tabaco y pequeñas ventanas. Obviamente sin preocupación alguna.
Proseguí a efectuar mis preguntas mientras él encendía constantemente cajetillas de cigarros Marlboro, de esos que eran infaltables en su área de trabajo de su oficina congresal del centro de Lima en jirón Junín 437 de Lima cercado.
Es entonces que se entablo un ameno coloquio de cuestiones burocráticas y procesos de reestructuración legal, acaloradas discusiones encendían cada vez más el ambiente desde ya tenso y algo recargado.
Mientras conversábamos sobre la crisis financiera y el rebrote terrorista, yolandita su secretaria se acercaba con un azafate de café y galletas soda, esas galletas que tienen aroma de vainilla, pero no son de vainilla son naranja, poso sobre la mesa sus despachados atributos y colmo el ambiente un aroma a arroz con leche y atún guardado por un mes. No me extrañó por sus obvias características pero bueno siguió la charla con la tasita de café y las galletas
Mientras su secretaria doblaba la puerta, pasaba por la calle contigua una manifestación de gente que lanzaba reclamos y acompañados de palos y piedras quemaban un muñeco del presidente de la republica de esos que el extraña tanto, por su gran aceptación en la población.
Mientras la charla fue extendiéndose asta construcción del corredor vial metropolitano, el ágil legislador cambió de tema abruptamente y para infortunio mío.
-Un ratito García, los negocio
-sonrió él jajaja jajaja
-sonreí yo también jaja jaja
Sin embargo pase por alto nuevamente el termino García sin saber por que ese comportamiento conmigo.
Tras esa breve pasusa procedí a observar su oficina con detenimiento y extraer algunas cosas que me ayuden a realizar esta crónica
® Este texto tiene fallas de estructura, y algunas otras de ortografía; a propósito y en atención de la solicitud de los intensados que se acriben a este genero denominado: "desestructura multiforme ambigua".



